Continúa la colaboración mutua entre la UNCuyo y Fundación Villavicencio
Esta semana, la Rectora de la Universidad Nacional de Cuyo, Esther Sánchez y la apoderada de la Fundación Villavicencio, Silvina Giudici, firmaron el acuerdo que inició en 2016 y que ha sido renovado ininterrumpidamente, dándole así continuidad.

Ambas instituciones tienen una valiosa historia de labores compartidas vinculadas a la ejecución de proyectos de investigación, prácticas profesionales, capacitaciones y trabajos de campo. Ha sido una suma de experiencias muy positivas y productivas para las personas involucradas.
Este vínculo se ha ido afianzando en estos 8 años y son cada vez más las interacciones y proyectos que se van llevando adelante, con la Reserva Natural Villavicencio como campo de estudio y experiencia profesional para los futuros egresados de la Universidad en sus distintos ámbitos laborales.
Desde la Fundación Villavicencio, Silvina Giudici, destacó que “renovar el acuerdo reafirma nuestro lineamiento de trabajo congruente con los ODS. Para nosotros es fundamental la asociatividad con organizaciones de la comunidad, para lograr así la retroalimentación en conocimiento y experiencia. Esto nos permite, además, a partir de los estudios e investigaciones que se desarrollan en el ANP, medir la efectividad de gestión del área y el desarrollo de estrategias de turismo de bajo impacto, entre muchos otros aspectos“.
Desde el Instituto de Ciencias Ambientales (ICA) su secretaria general, Gabriela Lúquez, destacó que “la renovación del convenio marco con la Fundación Villavicencio abre nuevas ventanas para que estudiantes avanzados realicen sus prácticas o sus tesinas, en la búsqueda de soluciones, en este caso, basadas en la naturaleza. Y en una gestión de la reserva con componentes de gestión ambiental y de sostenibilidad“.
“La intención es que nuestros estudiantes avanzados, nuestros docentes e investigadores puedan desarrollar distintos trabajos en un lugar concreto, en la búsqueda de soluciones concretas a los problemas ambientales que son cada vez más diversos y más complejos. Algunos por razones naturales y otros por razones antrópicas“.
La profesional aseguró, en ese sentido, que la aceleración del cambio climático se manifiesta cada vez más en los territorios, lo que implica la necesidad de reforzar los vínculos de la Universidad con el medio, con los espacios privados y con el Estado. Y de seguir encaminando la búsqueda de soluciones desde todos los sectores, con responsabilidad y con compromiso, desde cada uno de los espacios.
“Hoy estamos renovando este convenio marco que también abre posibilidades a otras unidades académicas que pueden acercarse para realizar, junto con la Fundación, estas posibilidades de crecimiento y desarrollo pre profesional de nuestros egresados“, concluyó Lúquez.
Sobre los acuerdos específicos
Este convenio marco abre la puerta a la firma varios acuerdos específicos con las diferentes casas de estudio de la Universidad.
Las unidades académicas con mayor interacción han sido la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) que, a través de la carrera de Turismo, posibilitó la concreción de 78 prácticas profesionales y 17 contratos temporarios. En tanto que la Facultad de Ciencias Agrarias (FCA), desde su carrera de Ingeniería en Recursos Naturales, facilitó el desarrollo de 101 prácticas profesionales.
La Fundación también ha interactuado con Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS).
Otro de los actores universitarios con el que mantiene una comunicación permanente es el ICA. Y se suma a la lista la Facultad de Educación (FE), que con el apoyo de su vicedecana Ximena Erice y Silvia Muso, desarrolla diversas tareas.
Todas estas actividades demuestran que la relación entre la Universidad y la Fundación ha sido muy fructífera. Desde 2016 hasta ahora, y de forma ininterrumpida, se firmaron convenios específicos con 179 estudiantes y nuevos egresados, quienes dieron sus primeros pasos de vida profesional en la Fundación Villavicencio, que les ofreció un empleo seguro y chequeado.
La idea a futuro es anexar voluntades que consoliden el vínculo entre ambas instituciones para pensar y desarrollar nuevas acciones conjuntas.
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Un logro extraordinario para la conservación en la Reserva Natural Villavicencio.
Gracias al trabajo de nuestro equipo de guardaparques y área técnica, se registró nuevamente la presencia del gato andino (Leopardus jacobita), una de las especies más amenazadas de Sudamérica y símbolo de los ecosistemas altoandinos. Para muchas comunidades, el gato andino también es un ícono espiritual y cultural profundamente respetado.
Este valioso registro fue obtenido en la Pampa de Canota, un ambiente de puna emblemático dentro del área natural protegida. Allí, en estos paisajes frágiles y de una belleza única, el gato andino encuentra su hogar y las condiciones necesarias para sobrevivir: refugio, tranquilidad y presas claves como el chinchillón (Lagidium viscacia), su alimento preferido.
La conservación de la puna es esencial no solo para esta especie en peligro de extinción, sino también para muchas otras formas de vida que conforman la cadena trófica: hongos, insectos, puma, cóndor, guanaco, choique, entre otras. Cada grupo o especie cumple un rol fundamental en el equilibrio del ecosistema.
Este nuevo avistamiento es una señal poderosa de que el trabajo constante de cuidado y protección del ambiente da frutos. Desde 2007 trabajamos junto a la Alianza Gato Andino (AGA) en un esfuerzo sostenido de monitoreo y estudio que hoy nos vuelve a dar excelentes noticias. Esta especie es de alto valor de conservación en países de América Latina como Chile, Bolivia, Perú y Argentina, en los cuales trabaja el AGA junto con distintas organizaciones para su protección.
Seguimos comprometidos en resguardar este territorio para que el Fantasma de los Andes y todas las especies que lo habitan puedan seguir existiendo.
🌿 Celebramos este nuevo registro y reafirmamos nuestro compromiso con la conservación.
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